1. Llenar el mate con yerba hasta 2/3 de su capacidad.
2. Dar vuelta el mate sobre la palma de la mano, y darle varias batidas para que el polvo de la yerba quede arriba.
3. Volver el mate a la posición normal, cuidando que la yerba quede hacia un costado, dejando un hueco donde se ubicará la bombilla.
4. El agua debe estar caliente, pero no hervida.
5. Agregar el agua por el mismo lugar donde se ubicó la bombilla tratando que el resto de la yerba se moje lo menor posible.